Argumentando el pedido

En el post anterior le pedíamos una más al kirchnerismo, pero no una cualquiera. Una grosa. Una (otra) madre de todas las batallas: una reforma tributaria, para soldar al menos en parte los recursos estatales que van hoy a educación, salud, asignación y planes sociales, jubilaciones, cooperativas, obra pública y subsidios al transporte, luz y gas .

Hay información pública interesante:

-La presión tributaria total con relación al PBI subió significativamente desde el 2003. Pasó del 23% al 31% en números redondos. O sea, el Estado se queda con un porcentaje mayor de lo producido y comercializado. Para espanto de los liberales y alegría nuestra. El legado dictatorial acá también se dio fuerte: en 1983 el porcentaje de impuestos sobre PBI llegó a un nivel mínimo del 11%. El radicalismo le dio un saltito en el 84 cuando saltó al 17, pero sin consolidarse en el tiempo. En limpio, entonces, hay que sumar a la lista de realizaciones pro Estado del kirchnerismo el aumento del nivel de recaudación. Lo que podría ser la traducción constante y sonante de la mentada “autonomía respecto a las corporaciones”.

-Desagregando las cifras (y siempre en relación al PBI del momento) aparecen los deberes para el futuro. “Renta, utilidades y ganancias de capital” representa el 4,95% (porcentaje que se mantuvo estable durante toda la administración, incluso con una pequeña tendencia a la baja). El IVA casi dobla ese número y llega al 9,44% (también muy estable desde 2003 hasta 2009).  Incluso si le sumamos los “derechos de exportación” -o sea las retenciones- que es en definitiva un impuesto a la renta, el total da 7,77%, un punto y medio menos que el IVA pagado de igual forma por pobres, ricos y clase media.

-Los impuestos sobre la propiedad, potencialmente progresivos, son casi inexistentes. Salvo por el ítem relacionado al impuesto al cheque que suma casi 2 puntos porcentuales, pero que, justamente, grava por igual a todas las transacciones perdiendo gran parte de su carácter progresivo. El impuesto sobre la riqueza es un irrisorio 0,01, la transferencia de inmuebles 0,3 y “sucesiones, herencias y regalos” es 0%, en tanto fue derogado por la dictadura. Dos veces lo quiso reinstalar el radicalismo (Alfonsín en los 80 y la Alianza en el 2000, ambas en el marco de crisis y con el poder político ya licuado) y el kirchnerismo amagó un par de veces. Lo mismo pasa con las transacciones financieras, por ejemplo.

-Hay si, un punto en que la administración de Néstor y Cristina muestra un avance en la progresividad. El aporte a la seguridad social, saltó de un 2,83% hasta un 6,74%, ocupando cómodamente el segundo lugar en la lista de recaudación impositiva, después del IVA. Este salto no responde a un cambio en las alícuotas que se pagan, sino al aumento de la ocupación y la masa salarial con relación al resto de la economía. Pero también es cierto que después de la reestatización de las jubilaciones privadas, este ítem se refuerza mucho, saltando de 5,09 a 6,74% sólo en un año. Ahora, si bien es cierto que los aportes patronales aumentaron desde un 2% en 2003 hasta un 3,5% en 2009, crecieron mucho también lo de los empleados, que pasaron del 0,63 al 2,52% en el mismo lapso. La tendencia progresiva se podría acentuar si se recuperaran algunos puntos de los aportes patronales perdidos en 1993.

¿Estamos mal pero vamos bien?¿Estamos bien pero vamos mal?

PD: Los datos son de la Dirección Nacional de Investigaciones y Análisis Fiscal.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo General

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s