Porque jugamos bien. Y la mejor prueba fue el maradonianismo que tuvieron que ensayar esa sub especie humana conocida como “periodista deportivo” entre el primer partido y el último. No importa lo que digan ahora, importa lo decían del equipo hasta el momento fatal, después es el diario del lunes.
Porque somos uno de los mejores equipos del mundo. Como un ente sin voluntad, ayer me quedé viendo Paraguay-España. Parecía un partido de la primera ronda. A nosotros nos tocó una final anticipada y la perdimos. Irse porque te ganó Alemania no puede ser un fracaso.
Porque la selección nacional es una forma de representación popular. Ni la más democrática, ni la más importante, pero es una. Habría que votar al director técnico, habría que votarlo. Y yo no tengo dudas de que lo votaría a él.
Porque el director técnico es un símbolo, ni más ni menos. Para ganar y perder los partidos están los jugadores. Y Diego es el mejor símbolo.
Porque Messi no explotó, porque el equipo tuvo momentos muy buenos pero no la rompió, porque en el último partido nos faltó jugar en otro nivel. Todo lo que quieran. Pero a menos de un día de perder, el centro de todo es Maradona. El único problema de este equipo es que Maradona no pudo entrar a jugar.
Quedate Diego. Dale.
Fiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiirmo.
Yo también firmo.